Hola, Fiorella otra vez.
Creo que ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada, quiero volver a ésto.
Pienso que es bastante correcto escribir sobre cosas buenas en mi vida, y hasta el momento una de las cosas más lindas que me ha ocurrido en estos meses ha sido la llegada de una personita que alegra mis días, le llamaremos Señorita A.
Si bien no soy una de las personas más felices del mundo -culparemos a la adolescencia-, la Señorita A revolucionó mi mundo a grandes rasgos. Hoy soy una persona que ríe mucho, disfruta hasta las cosas más simples que nos da la vida, desde una pequeña flor entre el cemento hasta una hoja que cae justamente en mi hombro cuando me encuentro bajo la sombra de un árbol.
Atenta, preocupada, deslumbrante, feliz e insegura. Si la vieran notarían aquel destello que brota de ella. Es simpática, alegre, pero llena de miedos. ¿cómo alguien tan maravilloso no puede quererse a sí mismo?
Les juro por lo que más amo que nuestra Señorita A es la mejor, también podría describirla físicamente para todos pero si por alguna hipotética razón ella llegara a leer ésto, no me gustaría que supiera la infinidad de maravillas que hay en mi mente sobre ella. *blush*
Me gustaría salir más con ella.
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